- Developer: Paintbucket Games - Publisher: HandyGames

Análisis | Through the Darkest of Times

Otro juego sobre el nazismo pero con un enfoque super interesante
por Germán Raffo | @germanraffo

¿Cuántas veces los videojuegos nos pusieron en las manos la responsabilidad de tener que meterle una bala en el cerebro a los nazis? Sí, son incontables los títulos que abordan este período de la historia, aunque en su gran mayoría lo hacen a través de recursos bélicos, es decir, son juegos de “tiritos”.

Pero no abundan las entregas que hacen un acercamiento más político y social de la Alemania de los años 30 y es por eso que Through the Darkest of Times me llamó sobremanera la atención. Porque nos pone en la piel de aquellos que encabezaron una tarea menos visible que la de andar repartiendo balas a lo loco. Acá nos proponen ser parte de la resistencia que se gestó a la sombra del régimen nazi.

Como punto de partida, el título del estudio Paintbucket Games toma el momento en que Adolf Hitler es nombrado por Paul von Hindenburg como canciller de Alemania, en enero de 1993. De ahí en adelante el juego nos cuenta todos las vicisitudes que se daban en ese entonces a través de simples cinemáticas, conversaciones y recortes de periódicos, narrando desde el auge nazi hasta su derrumbe.

Como si fuera poco, esta vez no vamos a ser nosotros quienes levanten las armas, o por lo menos, no vamos a controlar ese momento como en otras entregas bélicas. Porque TdDoT es un juego de estrategia, con una pizca de rol y gestión. Todo sucede en un tablero donde se desplegarán decenas de misiones que podremos ir cumpliendo en el orden que queramos.

Todo empieza con la creación de nuestro personaje. A partir de ahí tendremos que formar un equipo de rebeldes para poder empezar nuestra “aventura”; lo interesante es que nuestro grupo puede -o más bien debe- estar formado por todo tipo de personas: ultra religiosos, anarquistas, obreros, y todo tipo de perfiles. Ya que hay misiones para las que necesitaremos distintos tipos de habilidades para completarlas con éxito, por ejemplo, si queremos ir a una manifestación a reclutar seguidores vamos a necesitar alguien que tenga buena empatía y oratoria; si la misión es de espionaje vamos a precisar que el personaje que encomendemos tenga buena discreción.

El juego se divide en dos momentos: la planificación de las misiones y las pequeñas interacciones que se hacen durante ellas. El primer momento es tal vez el más importante, ya que como bien mencioné arriba vamos a necesitar distribuir a nuestro equipo según sus habilidades y los requerimientos de cada misión. Durante las primeras horas vamos a tener muchas cosas nuevas para hacer, pero con el pasar de las semanas -así se divide el tiempo en TdDoT– nos vamos a encontrar haciendo algunas misiones una y otra vez, tornando la experiencia un poco repetitiva. Una vez que planificamos las misiones podemos ejecutarlas; la mayoría de las veces vamos a tener que completar alguna conversación o tomar alguna decisión, que si bien tienen incidencia sobre el desarrollo de la historia, es difícil equivocarse.

No les voy a mentir, y creo que el párrafo anterior lo deja muy claro. Como juego de estrategia, TdDoT se queda corto y se vuelve repetitivo al poco tiempo. Pero a pesar de eso no pude despegarme de él por algo que considero que es muy importante y es el atractivo principal de esta entrega: su historia. O mejor dicho, el punto de vista que eligen para contarla.

Es que nuestro papel no va a ser el de un soldado heróico que es una esponja de balas. Nuestros personajes sienten el régimen nazi de otra manera, lo viven en carne propia. Y de allí surge una narrativa cruda, muy realista y -super importante- muy respetuosa. Nada es gratuito, con esto me refiero a que no se usa el nazismo como un elemento pochoclero, sino más bien que se narran las cosas como fueron, sin brillantina, haciendo que a lo largo del juego seamos testigos de situaciones que nos despertarán un montón de sentimientos.

En mi caso sentí una gran impotencia cuando uno de los integrantes de mi grupo -con el que siempre hacía las misiones que requerían empatía y oratoria- fue asesinado sin mediar palabras por las fuerzas armadas. Sólo porque hace tiempo lo veían en situaciones sospechosas, y al intentar huir de ellos fue acribillado. Luego de esa situación el clima del cuartel estuvo un poco caldeado, lo que llevó a que otro de mis integrantes decidiera abandonarnos. Situaciones así hay a rolete. Algunas así de dramáticas y otras no tanto. Pero sin dudas ayudan mucho a contextualizar lo que realmente se vivió en aquella época.

Through the Darkest of Times intenta ser un juego de estrategia profundo, ya que los personajes pueden subir de nivel y mejorar sus cualidades; podemos conseguir objetos claves que nos van a ayudar a completar otras misiones más fácilmente; hay decenas de misiones para completar y muchas decisiones que tomar; pero la realidad es que peca de repetitivo con el pasar de las horas y eso hace que todo lo que tenga que ver con la planificación se vuelva un poco aburrido. Sin embargo detrás de todo esa estrategia un poco sosa hay una narrativa muy interesante que hay que experimentar para sentir que el juego realmente vale la pena.

Escrito por

Periodista y Director de Arte. Fundador de GitGud. Fanático de la obra y la mística de Hideo Kojima. Amante de cualquier juego que pueda jugarse con sigilo.

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