Layopi Games debuta con un juego que apunta mucho más alto de lo que le conviene, promete lo que no puede cumplir y termina tropezando con piedras de hace 20 años
Disfruto de revisar títulos de estudios emergentes y cuanto más ambiciosos mejor. Este tipo de juegos son los que nos agarran por sorpresa, a veces para bien y otras por hacernos perder el tiempo. El caso de Layopi Games pertenece a un conjunto intermedio, en el que vemos buenas ideas, varios “homenajes” a franquicias establecidas y una buena cantidad de errores. Siendo el primer juego del estudio es más que comprensible que tropiecen con problemas que los grandes estudios sortean con facilidad, la falta de presupuesto y un equipo reducido trabajando horas extra generalmente produce este tipo de resultados.
Sin embargo no todas son pálidas para el juego del estudio polaco. Devil’s Hunt se ve muy bien, teniendo en cuenta sus orígenes humildes, y si bien no puede codearse con el trabajo de estudios AAA tampoco podemos decir que se ve feo. Más allá de los problemas de Unreal Engine para cargar las texturas a tiempo, todo se ve más que decente, llamando poderosamente la atención a los detalles a la hora de diseñar las locaciones. El departamento del protagonista está repleto de bibliotecas, adornos, fotografías y hasta un gimnasio completo, todo realizado con esmero y sin la clásica repetición de assets que podríamos haber esperado.

El problema con la presentación general es la disparidad entre los elementos. Así como el departamento o las oficinas se ven increíbles, el diseño de algunos personajes secundarios parece haber sido tomado directo de una biblioteca genérica. Peinados duros, rostros inexpresivos y hasta cabellos nevados como si estuviéramos viendo de cerca un jugador de fútbol de PES 6 (sí, aquella maravilla de PS2 que tantas alegrías nos trajo) pero en un juego de más de 30 dólares publicado hace dos semanas. Pero lo peor en este apartado es la falta de optimización, que en los mejores casos hará que tengamos que cerrar la aplicación y reiniciarla tras 3 o 4 horas de juego, y podría llegar a presentarnos un bug que termine con nuestra partida hasta que los devs encuentren una solución.
Devil’s Hunt es una aventura de acción que se asemeja a un brawler con historia. Entre esos dos elementos lo mejor es el combate, que a pesar de sus falencias logra entretener y ofrece variedad. Contamos con tres estilos de combate, cada uno orientado a cierto tipo de enemigos, y los utilizaremos todos sin demasiados problemas. Puede parecer poco, pero no es algo sencillo de lograr y podría darles cinco ejemplos de antiguos candidatos al GOTY que no lo logran, sin embargo termina siendo un punto a favor en un mar de problemas.

La historia está basada en una trilogía de novelas de Pawel Lesniak, autor de Equilibrium, y nos pone en la piel de Desmond, un veinteañero hijo de un millonario que vive en un lujoso departamento. De aire sobrador, rebelde y machista, el protagonista vive en una burbuja de romance en la que planea proponerle casamiento a su novia mientras le miente para irse a participar de peleas ilegales, su verdadera pasión. Luego de recibir el gran “sí” e irse a la pelea motivado, es derrotado por un oponente poseído y llega a su casa sólo para encontrar a su prometida y a su mejor amigo charlando acostados en su cama. Todo esto está contado en interminables cinemáticas dobladas en un inglés bastante rústico, con modelos inexpresivos y tiempos de carga que exceden lo tolerable.
A partir de entonces la historia sigue su rumbo colina abajo cual película de Van Damme en los 90’s, esto implica: acusar a su novia de “fácil”, a su amigo de traidor e intentar asesinarlo, salir a correrlo con el Maseratti que le compró el padre y suicidarse sintiéndose una víctima total. No contento con haber conseguido la suma de los clichés, el juego nos hace bajar a los infiernos donde el mismísimo Lucifer le propone a Desmond el mismo trato que a Todd McFarlene eligió para Spawn: “Volves a la Tierra a matar a tu ex-amigo y me juntas unas almas”. Y si quieren pueden imaginar el resto, tiene todo lo que solía ser estandar en las producciones hollywoodenses de antaño, replicado con modelos inexpresivos y un protagonista que genera menos empatía que Johnny Cage en Mortal Kombat X.

Entonces nos quedamos con un juego cuya mayor virtud es un sistema de combate decente y entretenido, y durar menos de 8 horas. Que se ve lindo pero hasta en eso es irregular, con caídas de frames que sólo se pueden solucionar en PC modificando un archivo de configuración y que ni siquiera incluye V-Sync (aunque vendrá en futuros parches), dejando a los usuarios de consolas colgados y con 30 dólares menos en la billetera. El final llega sin clímax, luego de un jefe de lo más común y con una escena estática más apropiada para un final de Street Fighter II que para un juego que se la pasó metiendo cinemáticas a la fuerza y cada 30 minutos. Háganse un favor y manténganse alejados de Devil´s Hunt, salvo que disfruten de lo bizarro y quieran reírse de lo ridículo que resulta todo. Y aún así, les diría que esperen a verlo por lo menos a mitad de precio.