El nuevo multiplayer asimétrico de Illfonic es una piedra en el zapato
¿Qué es lo que nos mantiene atrapados en un juego que sólo tiene modo multijugador? Creo que hay varios factores importantes: el primero es que su planteo sea interesante y sencillo, como para llamar fácilmente la atención de los jugadores; el segundo, que la ejecución sea lo más fiel a lo que se prometía; y por último, que no tenga nada que nos invite a retirarnos ofuscados luego de algunas partidas.
Sin hacer comparaciones, voy a hacer un breve repaso por dos ejemplos claros para que se entienda mi idea. Caso uno, For Honor. El título de Ubisoft planteaba una jugabilidad frenética, con un sistema de combate sencillo pero difícil de masterizar; cuando te sentabas a jugarlo, todo eso que te habían vendido estaba ahí. Pero los problemas en sus servidores hicieron que todo eso se caiga a pedazos y bueno, el resto de la historia ya la conocemos. Otro caso es el de Overwatch, un shooter que hace todo bien, y cuando digo todo, es todo. Desde el planteo, la ejecución… no tiene nada que te saque las ganas de jugar siempre una partida más.

Pero bueno, estas líneas en realidad son para hablar de otra entrega, la cual por desgracia no cumple los requisitos necesarios mencionados anteriormente. Se trata de Predator: Hunting Grounds, de Illfonic. El título es promocionado como un shooter asimétrico donde cuatro soldados deben cumplir varias misiones en una jungla mientras son acechados por un Predator, también controlado por un jugador.
¿Tentador? Claro que sí. Es que la muchachada de Illfonic sabe cómo plasmar la atmósfera de una película en un videojuego. Con Friday the 13th pudieron hacerlo sin problemas y -aunque el juego tiene algunos errores leves- es increíble la adrenalina que te genera ser perseguido por Jason. De esta manera, el antecedente era por lo menos prometedor. Pero no. Predator: Hunting Grounds es una bola de problemas, y a medida que nos sumergimos en él, se hace cada vez más grande.

El primer gran problema —y quizás el más “sencillo” de solucionar— son sus extensos tiempos de espera. Encontrar una partida para jugar como soldado siempre me llevó unos cuantos minutos, para ser más preciso, entre dos y cinco. Ni hablar si quería ponerme en los zapatos del Predator, cuyo tiempo de espera para encontrar un match muchas veces superó los 10 o 15 minutos. Si pensás que estoy exagerando podés ver este video con varias capturas del juego, donde Axel da sus impresiones sobre el título.
Dicen que la paciencia es una virtud y que la espera siempre vale la pena. Pero acá el verdadero problema es que la espera nunca da sus frutos. Después de varios minutos encontré mi primera partida como soldado y tengo que admitir que el resultado fue muy “triste”.
Como dije anteriormente, una partida se completa con sólo cinco jugadores: cuatro soldados y un Predator. Digo que fue triste porque, después del extenso tiempo, sólo fuimos dos en la partida. Este servidor y un Predator novato, al igual que yo. El título está pensado para que juguemos las partidas comunicados, armando una estrategia y cumpliendo varias misiones contra la IA, mientras nos cuidamos de no caer bajo las garras del enemigo principal. Tengo que admitir que las misiones que nos proponen son bastante variadas y te dan ganas de hacerlas. Si a esto le sumamos la posibilidad de que en cualquier momento nos fulmine el enemigo principal, parece un gran desafío.

Pero a medida que nos metemos en los frondosos y bellos escenarios, paradójicamente el juego va mostrando sus peores caras. Para empezar, la IA de los enemigos me hizo acordar a los monigotes que teníamos que bajar en juegos como los Medal of Honor de PlayStation. No usan cobertura y sólo se te paran en frente a bajarte una pila de cargadores. El único que apenas tiene una rutina diferente es uno que intenta dar la alarma para que acudan más de estos tipejos. A veces es mejor dejarlos pasar y matar sólo a los que nos molesten a la hora de cumplir los objetivos.
Cuando el juego sí se pone interesante es cuando dice presente el Predator. Ahí está el desafío: darle caza antes de que él lo haga con nosotros. Si tenemos la suerte de tener el equipo completo—sí, algo que debería ser normal es una pepita de oro en tanto barro—, el combate se pone frenético y ahí es cuando el juego muestra su verdadera esencia. El daño que le podemos hacer al Predator es suficiente como para obligarlo a replegarse y replantear su estrategia. Ahora, cuando jugamos 2 vs 1 ó 1 vs 1, el desbalance es muy grotesco y es casi imposible que no nos maten, a menos que el jugador sea muy malo. Aunque eso ya está fuera de nuestro alcance.
Traté de ser comprensivo. Era un juego multijugador, en sus primeros días post lanzamiento y con algunos problemas de servidores. Nada fuera de lo normal. Pero después de unos días de sufrirlo llegó el primer parche. Por desgracia, no arregló absolutamente nada de lo que el título hacía—y sigue haciendo—mal.

Sé que te estoy sacando hasta las ganas de googlearlo. Pero no puedo dejar de mencionar sus falencias ya que, en un shooter que sale sobre el final de la generación, considero imperdonable que sea tan obsoleto en varias cuestiones. Como por ejemplo, en el apartado de customización y loadouts. Apenas un puñado de armas bastantes similares entre sí con físicas totalmente lunáticas. No tienen peso y controlarlas no es para nada un desafío. Las modificaciones que les podemos hacer son bastante básicas y no representan un cambio en la dinámica del arma. Todo se desbloquea jugando o con las queridísimas “cajas de recompensa”, una mecánica bastante cuestionada y hasta prohibida en algunos países. No voy a decir que es algo negativo, ya que de alguna manera nos ayuda a no tener que jugar tanto para desbloquear algunas mejoras cosméticas.
El Predator también puede customizarse y acá es donde sí parece que los developers le pusieron mucho más amor al juego. A medida que vamos subiendo de nivel, se desbloquean distintas armas y perks que realmente hacen que un loadout sea cien por ciento diferente de otro, que la manera de jugar cambie por completo. Tanto para el cazador como los cazados. Todo esto se “disfruta” si estás dispuesto a esperar más de 10 minutos para encontrar una partida. Yo por lo menos ya no.
Me encantaría haberte dicho que Predator Hunting Grounds es el multiplayer asimétrico definitivo porque le tenía mucha fe. Me encantaba la idea de tener una doble amenaza durante las misiones, estar obligado a comunicarme con mi equipo y armar estrategias, pero nada de eso pasa. Quizás si los tiempos de espera fuesen menores y las partidas se completaran con todos los jugadores, el título me hubiera dado otra impresión. Pero difícilmente le recomiende este juego a alguien.
por Germán Raffo