SpongeBob SquarePants: Battle for Bikini Bottom Rehydrated - Developer: Purple Lamp Studios - Autor:

Análisis | SpongeBob SquarePants: Battle for Bikini Bottom Rehydrated

Un plataformero que tiene poco para salir a flote
por Germán Raffo | @germanraffo

Cada vez que van a remasterizar o hacer una remake de un juego de antaño, me pregunto si no sería mejor enfocar toda ese energía en tratar de hacer algo novedoso, o por lo menos, algo que intente serlo. Me pasa con grandes trabajos, como las últimas dos entregas de Resident Evil, las cuales son geniales técnicamente y no hay duda de ello, y con algunas entregas mucho más cuestionables y austeras, como la que me trae a escribir hoy estas líneas. Pero el sentimiento es el mismo: como jugador siempre quiero algo nuevo. Por eso me ofusco cuando me encuentro con ideas recauchutadas, embellecidas y—muchas veces—innecesarias.

¿Qué tan necesaria era una remasterización de SpongeBob SquarePants: Battle for Bikini Bottom? THQ Nordic consideró que sí lo era, y decidió publicar la versión rehidratada. La cual viene a revivir un juego de plataformas de la generación antepasada que, pese a ser bastante genérico en cuanto a jugabilidad—ya veremos por qué—, recibió muy buenas críticas por parte de la prensa en su momento. El título es muy fiel a la serie animada y puede plasmar su esencia en cada rincón. Hay quienes dicen que con los años se transformó en un clásico de culto y es por eso que hoy podemos disfrutar esta repatriación en alta definición.

Dije que era bastante genérico y lo sostengo. El corazón de SpongeBob SquarePants: Battle for Bikini Bottom es el de un juego de aventuras en el cual tenemos que saltar entre plataformas, recolectar ítems a diestra y siniestra, desbloquear nuevas zonas y eliminar un par de enemigos. Tenemos doble salto, un ataque aéreo y otro de esos que se ejecutan en el aire para luego caer con todas las fuerzas al suelo. Esas mecánicas que en un plataformero de la época, el cual buscaba hacerle cosquillas a las entregas de Nintendo, sí o sí debía tener. Hoy, a la distancia, se notan más esas desesperadas ansias de tratar de pertenecer al género e instalarse como esencial dentro de él.

Más allá de todo eso, el juego es entretenido como para pasar un rato. Tiene una historia simpática que sigue la lógica de la serie de Nickelodeon. Plankton quiere robarse una vez más la fórmula de la Cangreburguer y ahí arranca toda la faena, la cual se descontrola gracias a una máquina que le permite a nuestro némesis clonar robots. Vamos a tener que recorrer muchos lugares icónicos para completar la aventura y la verdad, se siente bastante bien. Pero con el paso del tiempo sobre sus hombros, se notan demasiado las arrugas de una fórmula que así, sin ningún cambio ni mejoras, ya no es suficiente como para saciar la sed de un buen plataformero.

Lo que hace a esta entrega un poco más interesante es el nuevo contenido que le agregaron, el cual en su momento fue recortado. Lo más llamativo es su nuevo modo multijugador, el cual se puede experimentar de manera online y offline. Básicamente se trata de un modo hordas en el cual podemos elegir entre siete personajes de Fondo de Bikini. Su principal problema es que se agota tan rápido que no llega a ser un llamador para volver al título. Me hubiera encantado que el multiplayer fuera, por ejemplo, una especie de Overcooked en el Crustáceo Cascarudo. Si en aquel entonces el fichín intentaba subirse al tren del éxito plataformero, porque no intentar hacerlo ahora con otra experiencia galardonada para generar algo más interesante que lo que actualmente ofrece.

Acá traigo otro punto y es el público al que están apuntados los videojuegos. Mientras revisaba este título, en paralelo jugué The Last of Us Part II, un juego ultraviolento que peca de maduro y cuya madurez por momentos lo torna un poco bizarro. Digo esto porque bajo ninguna circunstancia le regalaría el último lanzamiento de Naughty Dog a mi sobrino de apenas diez años. Aunque sin dudas le daría una copia de SpongeBob SquarePants: Battle for Bikini Bottom Rehydrated. Claramente son juegos muy distintos, y leyendo esta review se darán cuenta con cual me quedaría, pero seguramente a la hora de entretener a un infante sea mucho más efectivo este último, y ese es uno de los grandes objetivo de esta industria: entretener. De todas maneras, probablemente yo lo desinstale ni bien termine de revisarlo, ya que tiene poco para ofrecerme.

Si sos fanático de la serie animada vas a sentirte como en casa. A lo largo y ancho del título hay referencias y guiños de muchos capítulos que seguramente te van a sacar varias sonrisas. Si bien no es de mis dibujitos favoritos, en mi infancia fue de los shows predilectos a la hora de merendar y tengo que admitir que en repetidas oportunidades tuve regresiones a aquellos tiempos gracias a un pequeño easter egg desparramado por ahí. Bendita nostalgia.

Al final del día SpongeBob SquarePants: Battle for Bikini Bottom termina siendo un lindo mimo a la memoria más que una experiencia jugable que pueda llegar a ser memorable. Todavía me sigo preguntando por qué consideraron mandatorio hacer esta remake, aunque probablemente una vez publicada esta nota ese cuestionamiento se haya esfumado tan rápido como mis ganas de volver a instalarlo. Eso sí, si tenés un niño o niña cercana y querés introducirlo en el mundo de los plataformeros, quizás esta sea una buena oportunidad. Su simpleza lo hace apto para todo público y la presencia de Bob Esponja lo vuelve más que tentador, garantizando horas de entretenimiento.

Escrito por

Germán Raffo

Periodista. Fundador de GitGud. Fanático de la obra y la mística de Hideo Kojima.

Seguime en Twitter

¿Te gusta el contenido que generamos?

Invitanos un café y ayudá a que GitGud sea cada día un poco más grande.

Invitanos un café