Developer: Cultic Games - Publisher: 1C Entertainment

Análisis | Stygian: Reign of the Old Ones

En RPG clásico influenciado por la obra de H.P. Lovecraft
por Sebastián Cigarreta | @grungecloud

Cultic Games nos trae un RPG de orígenes modestos con un fuerte componente narrativo que termina comprendiendo mejor la obra de Lovecraft que la gran mayoría de los juegos que dicen estar influenciados por el legendario escritor.

La obra de H.P. Lovecraft ha influenciado, desde los inicios de la industria, a cientos de juegos. El contenido de sus historias es complicado de adaptar ya que, además de su marcadisimo racismo y misoginia, contiene un nivel de abstracción que sólo la mente más fértil e imaginativa podría capturar y plasmar. Cultic Games logró sumergirse en la locura y emerger con un título a la altura de las expectativas y, a pesar de su humilde presupuesto proveniente de Kickstarter, ofrecer una experiencia que desde el primer momento nos hace sentir dentro de la febril imaginación del maestro del terror.

Stygian: Reign of the Old Ones se siente exactamente como una adaptación a videojuego de un juego de rol de tablero, con sus pros y contras. Entre las primeras tenemos el creador de personaje que, lejos de enfatizar en el aspecto físico, nos permite elegir el trasfondo religioso, social y mental de nuestro protagonista. Al igual que sucede con las características (agilidad, fuerza, etc) estos aspectos serán de vital importancia en el desarrollo de la aventura. El apartado narrativo es absolutamente exquisito, dibujado a mano y recreado en delicioso pixel art, se va adecuando al punto de vista de la historia según va decayendo nuestra salud mental y los resultados son fantásticos. Entre las contras es inevitable nombrar las inconsistencias propias de un presupuesto modesto, errores en las traducciones, algunos problemas gráficos y un ritmo de combate quizás demasiado lento.

La aventura comienza con nuestra llegada al legendario pueblo de Arkham, que ha sido tragado por un misterioso vortex que lo aisló del mundo y hasta hizo desaparecer el cielo. ¿Existe el resto del mundo o esto es todo lo que sobrevivió? ¿Quien es el personaje enigmático que vemos en nuestros sueños y sentimos una sobrenatural compulsión por seguir? ¿Todo esto es acaso la obra de Los Antiguos? Desde el primer momento el juego nos plantea una serie de misterios en los que abundarán las preguntas y escasearán las respuestas. Según la clase y el trasfondo que hayamos elegido tendremos más o menos facilidades para ciertos eventos, por ejemplo si tenemos destreza ganaremos el duelo de dardos y así sumaremos experiencia, si sabemos de ocultismo será más sencillo reclutar un compañero temprano y si somos cazadores tendremos un sabueso que peleará a nuestro lado.

Stygian se trata de interpretar un rol, sacrificamos las libertades a las que nos acostumbraron los RPGs modernos en pos de una narrativa inmersiva y la sensación es abrumadoramente atrapante. Las horas vuelan mientras lo jugamos, el ritmo lento favorece la exploración minuciosa que será necesaria para sobrevivir: el bien de cambio son los cigarrillos y a veces los encontraremos en el lugar menos pensado, al igual que varios otros objetos importantes que pueden llegar a facilitarnos la estadía en Arkham. Los diálogos son exquisitos y los ciudadanos del pueblo maldito van perdiendo la sanidad mental día tras día, nuestro personaje y los miembros de nuestro equipo no serán inmunes a esto y mientras más averigüemos sobre el misterio será aún más complicado mantener la cordura. Esto se traduce a penalizaciones y bonificaciones, pero también a las opciones de diálogo. No se trata de anticipar lo que quiere escuchar nuestro interlocutor digital, sino rolear al personaje según sus creencias y trasfondo, de eso depende la cantidad de experiencia ganada y los puntos de fuerza de voluntad que recuperamos.

El combate es por turnos con el agregado del posicionamiento sobre una cuadrícula transparente, de eso depende la efectividad de nuestras armas y el porcentaje de chance de que nuestros ataques conecten. La idea es elegir el arma más adecuada para el personaje que creamos, por eso si no tenemos habilidad con las armas de fuego sería mejor hasta usar un palo o una piedra para pelear, las cosas no son lo que aparentan y mucho menos lo que dicta el sentido común terrenal. Nuestro party soporta hasta dos compañeros reclutados y un guardaespaldas que nos cobra una cantidad de cigarrillos por día. Si hacemos las cosas bien un equipo balanceado puede superar los combates sin demasiados problemas, pero si intentamos pelear solos o no vamos preparados lo más seguro es que encontremos la muerte rápidamente. Las batallas son lentas y siempre estamos superados en número, por eso hay que ir bien preparados, pero aún así se nos irán entre 5 y 10 minutos en cada una. Sin ser para nada despreciable este es uno de los apartados más regulares del juego, está bien y puede ser divertido pero la magia reside en el resto de la aventura.

Arkham le pertenece a los Dioses Antiguos, pero las mafias lo dominan todo, se reparten el territorio y su palabra es ley, juez, jurado y verdugo. A medida que vamos conociendo sus intenciones y las del resto de los habitantes jugaremos un rol vital en cómo se desarrollarán sus historias. El objetivo principal está claro desde el primer momento y nuestros sueños hilarán todos los momentos de la aventura, pero las misiones secundarias son la fuente de las mejores referencias a Lovecraft. Encontraremos personajes directamente sacados de los cuentos, recreados tanto en forma como en drama e intención, y hasta conoceremos al mismísimo Howard Phillips en uno de nuestros sueños… ¿O será que entramos al suyo? En todo caso se nota que el juego está orientado hacia los fanáticos del escritor que a su vez aman rolear, tanto en juegos como en la vida real.

Stygian no es un juego perfecto ni será recordado como uno de los mejores exponentes del género. Carece de todo lo que el resto de los RPG tuvieron que ceder para volverse accesibles y masivos, redituables casi, pero tiene una propuesta tan original y cautivadora que merece ser jugado. Por eso lo recomiendo, pero con reservas, hay que entender que es un juego lento de desarrollo pausado y que requiere un compromiso de parte del jugador: tienen que rolear al personaje. Tampoco brilla en combate, pero cumple y pasa con lo justo como para no interponerse con el disfrute narrativo y la inmersión en general. Si les gusta Lovecraft y los RPG clásicos tienen que darle una oportunidad, si en cambio prefieren algo con combate profundo y una historia que los lleve de la mano lo único que encontrarán acá es frustración.

Stygian: Reign of the Old Ones es uno de los pocos juegos que retrata la vida después de la llegada definitiva de los Dioses Antiguos. Es oscuro y perturbador, juega bien con el balance entre la fuerza de voluntad y caer en la demencia, por eso es fiel a la obra de H.P. Lovecraft en todo su esplendor, sin censura alguna, para bien o mal.

Escrito por

Periodista especializado, amante de los géneros clasicos y las sagas de Hidetaka Miyazaki. Vega (Claw) main en SFV, Team Sega en épocas de guerra y acérrimo defensor de los juegos de acción en 2D.

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