- Developer: Brok3nsite - Publisher: Good Game Publishing

Análisis | Dawn of Fear

Demasiado homenaje es perjudicial para la salud
por Axel Bosso | @AxlBosso25

Largo suspiro antes de empezar a escribir estas líneas. Se toma un largo sorbo de café. Menea la cabeza y comienza.*

Siempre intento seguir un par de “puntos” a la hora de escribir una reseña de un videojuego u otro producto de entretenimiento. Principalmente, proveer argumentos lo más sólidos posibles para sostener mis ideas, opiniones y afirmaciones. Esto no significa que mis análisis sean objetivos (siendo honesto, afirmaría que no existen tales análisis, pero es una discusión para otro momento). Sin embargo, tratan de ser una mezcla entre subjetividades y cierto razonamiento “objetivo”. Secundariamente, la idea no es simplemente desmenuzar aspectos de la obra en cuestión. Intento elaborar alguna “”novedad””, crear algún contenido que diga algo más que la suma de las partes.

Con Dawn of Fear este último punto se hace algo complicado. Desarrollado por el equipo español Brok3nsite, este tributo a los Survival Horrors de los 90’s es simplemente eso: un tributo. Cuesta encontrar alguna mejora, una crítica, una revisión o simplemente algo más allá de amor y respeto a aquel mítico género que supo brindar clásicos inoxidables como Silent Hill, Resident Evil o Alone in the Dark. Dawn of Fear termina tomando prestado todos los elementos importantes y paradigmáticos de estos títulos. Busca diferenciarse de dichos títulos con lo justo: una historia y settings propios (aunque los “homenajes” a las franquicias antes mencionadas son un poco demasiado evidente, para mí gusto) y la utilización de un apartado técnico más contemporáneo. 

¿Esto quiere decir que el juego se ve como, por ejemplo, Resident Evil 2 Remake? Para nada, tampoco tiene por qué hacerlo. La idea es siempre mantener el estilo retro, pero con texturas y diseños mucho más nítidos y poco poligonales con respecto a antaño -digamos, más cercano a la remake del RE original. Dawn of Fear, sacando los rostros de los personajes, es agradable a la vista. El diseño de la mansión principal, con todos sus recovecos secretos y zonas exteriores es un punto alto, de lo mejor logrado.

En cuanto a lo sonoro, aunque ciertos efectos de sonido genéricos no terminan de convencer demasiado, ciertamente ayudan a crear el efecto “Deja Vú” y están en sintonía con la visión del proyecto. Mención aparte para la música, la cual me resultó muy disfrutable con sus melodías acústicas y sus golpes más industriales para los momentos de mayor tensión.

¿Es necesario que un tributo como éste diga algo nuevo? ¿No puede simplemente tratar de ser una entrega propia rememorando viejas épocas? Por supuesto que sí. No obstante, a los pocos minutos de comenzar encontramos el problema más grande del fichín en cuestión, uno más allá de su discutible originalidad: el juego se rompe. Constantemente. No hablo simplemente de bugs que arruinan el escenario por unos segundos y nos dejan la pantalla en negro. O de errores en las cargas de las texturas, los cuales provocan una visión del escenario recortada.

 

Hablo de errores que directamente arruinan los puzzles y pueden hacer que comencemos de nuevo la partida. Resulta que, muy a la vieja escuela, los puntos de guardados son limitados. Si tuvimos la mala suerte de salvar en un único slot y no habernos dado cuenta que algo falló en la partida, hay que arrancar de cero. Por ejemplo, bien al principio hay un puzzle con respecto a un tablero de ajedrez. Nunca me apareció cierta pieza clave que era indispensable para su resolución. Ejemplos más graves están relacionados con la pérdida de llaves, de las cuales no me di cuenta hasta que pasé mucho tiempo recorriendo las mismas habitaciones en reiteradas ocasiones, y se me dio por ver un walkthrough en Youtube -sacrilegio, pero debía hacerlo- a ver qué había pasado, si realmente me había olvidado algo. La sorpresa no fue haber visto que, en efecto, el título no me había dado una llave luego de haber hecho todo lo necesario, si no que el mismo creador del video estaba atravesando problemas similares. En un juego que se puede terminar en aproximadamente dos horas, terminé estirando considerablemente mi partida debido a todos estos problemas (los cuales no cesaron hasta llegar a las últimas instancias). ¡Incluso los trofeos no funcionan correctamente! 

 

Es una verdadera lástima, porque por sí solo Dawn of Fear tenía el potencial de ser un agradable título retro moderno. Pero no sólo es una cuestión de bugs y errores importantes. Párrafos arriba mencionaba que esta obra “toma prestado todos los elementos importantes” de los referentes del género. Y lo decía literalmente. ¿Te acordás de la tosquedad de los controles? ¿Cómo podía costar apuntar y usar armas en el juego? ¿O simplemente seleccionar bien los ítems en pantalla e interactuar con ellos? ¿Y qué decir de los ángulos de la cámara estática, de la cual no recuerdo nunca haber visto tan frustrantes planos? Acá abajo podés ver dónde hay un save, rodeado de enemigos, el cual me dí cuenta de casualidad luego de haber pasado varias veces por esta habitación.

En definitiva, Dawn of Fear se queda a medio camino. No alcanza con su relato lleno de misterio y gran atmósfera, con su diseño tétrico -aunque genérico- de criaturas y el correcto apartado audiovisual. Los puntos bajos literalmente rompen la experiencia. Errores que pueden ser resueltos con parches y que pueden entender al ser la primera experiencia de un equipo. Sin embargo, las decisiones de realmente seguir al pie de la letra no sólo todo lo bueno, sino también todo lo negativo y frustrante del género, hacen que la experiencia sea poco disfrutable.

Escrito por

Joven escritor amante del entretenimiento en general. Lic. en Psicología en proceso y entusiasta de la Filosofía. Kojima es mi pastor, Foucault mi mentor. Me podés leer en otros sitios, como Bloody Disgusting e Into The Spine.

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