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La mitología de tu vida: lo fascinante y cercano de Hades

Uno de los juegos del año y su propuesta de una mitología cosmogónica

La mitología de tu vida: lo fascinante y cercano de Hades

No hay un solo ser humano en la tierra que se resista al relato y no todos los días nos encontramos con una historia como la de Hades. O mejor dicho, sí. Desde adaptaciones modernas de mitos griegos hasta mil y un historias del camino del héroe, las estructuras encontradas en la cosmología griega permanecen en nuestra cultura desde hace más de dos milenios, y esto no es por nada. La mitología griega en particular es una de las más cercanas a nuestras vidas en el mundo occidental (judeo-cristianismo de por medio y con las particularidades de cada región, por supuesto). La realidad es que el mito griego era algo más que solamente una cuestión divina o religiosa. Más que como un “invento” o una “fábula”—como podemos pensar hoy mismo la definición de mito—, en la sociedad helénica representa una “historia verdadera”, una historia sagrada, ejemplar y significativa; así lo define al menos el autor Mircea Eliade. En el caso de los mitos relacionados con la creación del universo, éstos siempre eran considerados como verdaderos, pues la prueba de su validez era la simple existencia del mundo que tenían a su alrededor. La creación de “la muerte” siempre será verdadera, pues la muerte misma del hombre es prueba suficiente. En las sociedades “primitivas” había una necesidad de configurar el mundo y configurar al ser humano a partir del relato hablado, del conocimiento del mundo a través de estas divinidades e historias de origen. 

Desde nuestra perspectiva moderna tenemos muchas otras herramientas para configurarnos en el mundo, sabemos los hechos que nos antecedieron porque la sociedad en la que vivimos está organizada de tal manera. Sea ciencia, cultura, historia o una religión organizada, el ser humano se ve envuelto en sistemas que lo ayudan a configurarse y situarse en el mundo, aunque no los notemos personalmente. Al conocer el mito, conocemos el origen de las cosas y, si tenemos ese conocimiento, somos capaces de dominarlas y manipularlas. Lo particularmente interesante de la mitología griega es que cuenta con una especie de sistema, aunque conformado de manera tardía por autores como Hesíodo, Homero y otros.  El mito en las sociedades arcaicas tiene una función indispensable, en las palabras de Mircea Eliade “expresa, realza y codifica las creencias, salvaguarda los principios morales y los impone […] y ofrece reglas prácticas para el uso del hombre”1. Obviamente, con esto no queremos decir que el mito sea una garantía de bondad o moral, sino que revela modelos y le da sentido al mundo y a la vida humana. El mito ayuda al hombre a entender y superar sus límites.

Con el devenir del logos (pensamiento crítico, la escritura, la filosofía), los mitos fueron degradados a un lugar de fábulas y cuentos, mientras que las ciencias y la filosofía comenzaron a configurar el mundo de una manera más “real” y objetiva, que para algunos significó el nacimiento del hombre occidental racional. No es difícil ver cómo la mitología queda relegada a un segundo plano frente a las ciencias y la lógica. Sin embargo, varios autores entienden que la mitología sigue siendo una parte intrínseca de nuestras vidas. No de la misma manera que fue importante en la vida de una persona en la Grecia antigua, pero es necesario reconocer que las estructuras mitológicas aún pueden estar vivas en nuestras tradiciones y otros aspectos de la cultura, desde el camino del héroe que hoy en día sigue siendo la estructura vigente para contar una historia o ciertos personajes que son reflejos modernos de héroes mitológicos.

¿Por qué, entonces, es particularmente interesante como Hades incorpora la cosmología griega en su narrativa y gameplay? 

Teniendo como punto de partida a God of War 2, un juego que tomaba la mitología griega en su costado más siniestro y oscuro y también tomaba el punto de vista “mortal” de la mitología. La propia hýbris de Kratos, su arrogancia, su orgullo, su trasgresión a un trato que él mismo pidió es lo que lo llevó a lo largo de toda su historia al caos y destrucción de su propia identidad y todo lo que amaba. La historia de Kratos, detrás de una capa de violencia y gore, es la historia de un héroe épico que cayó en desgracia por su propio error trágico: no aceptar la honorable muerte de un guerrero y crear un trato con el dios de la guerra. Su relato, aunque con libertades, es un mito heroico en el cual los dioses toman bandos, son vengativos y usan a los mortales. A pesar de la existencia de un hombre llamado Kratos en la mitología griega, God of War está basado más o menos en un menjunje de diferentes historias de héroes griegos, siendo la de Heracles la más prominente, en mi opinión, porque ambas tienen en común el núcleo de sus “narrativas” y la motivación del héroe. Una de las versiones del mito dice que Heracles, hijo de Zeus, era odiado por Hera (la esposa de Zeus y diosa de la fertilidad y la familia, que estaba harta de que su marido tuviera progenie de relaciones con otras mujeres). Consumida por su odio hacia Heracles, Hera lo enloquece a tal punto que él mata a su familia con sus propias manos; al darse cuenta de lo que había hecho, lleno de vergüenza y dolor, se exilió de su hogar. Y ese es solo el comienzo del mito de los doce trabajos de Heracles.

Pero ¿por qué sigo hablando de God of War cuando lo que nos interesa es Hades? Ahí voy.

Desde Hades tenemos una propuesta de una mitología cosmogónica, el juego nos propone ver el mundo desde el punto de vista de un dios. Nuestro protagonista es Zagreo 3, el hijo del dios Hades, quien, harto de su vida en el inframundo, intentará escaparse de la (no tan) metafórica prisión del mismo. En el camino, invocará la ayuda de los dioses del Olimpo y otros dioses ctónicos. 

Ya desde su gameplay, el juego plantea una repetición constante en la que huiremos de nuestro hogar e intentaremos atravesar una serie de dungeons generados proceduralmente y, en el caso de no lograrlo, volveremos a casa una vez más, en donde nos esperará un padre horrible y una serie de personajes que integran la corte del Dios del inframundo. Con cada muerte iremos desbloqueando no solo objetos y mejoras para nuestro próximo intento de escape, sino que además iremos descubriendo la historia principal y las diferentes narrativas secundarias, las cuales tienen todos los personajes de la Casa de Hades. Zagreo, a través de sus conversaciones con ellos, irá acercándose a cada uno y forjando relaciones cada vez más fuertes. En la corte de la Casa de Hades nos encontramos con un amplio abanico de personajes: desde Nicte, la encarnación de la noche y la oscuridad, su hijo Tanatos, la muerte misma, uno de los encargados de guiar las almas de los humanos al inframundo, hasta Aquiles, entrenador de Zagreo, quien está cumpliendo su condena en la casa de Hades, entre otros pintorescos personajes. En sus diálogos logramos entrever el pasado de Zagreo, aparentemente solía ser un chico un poco… irresponsable, creído y desinteresado. Pero para el momento en el que nosotros estamos con él, podemos ver su determinación y su necesidad de conectar con otros, características que lo ayudarán en su intención de escapar de su hogar. Con cada diálogo, Zagreo se interesa cada vez más por sus familiares y amigos, su empatía y gran corazón son una de las principales atributos de nuestro protagonista al comienzo del juego. Luego de cada escape, al desbloquear nuevos diálogos con los personajes vemos a un Zagreo preocupado por la felicidad de sus amigos y en la búsqueda de que ellos también se liberen de las garras de su padre. 

La empatía, el entendimiento y la confianza son las principales emociones que transmiten los diálogos de nuestro protagonista con los otros personajes que populan las diferentes zonas del inframundo. A pesar de contar las mejores partes de los mitos cosmogónicos y otras historias de la mitología griega, la esencia de dichos relatos, de estas construcciones que fueron muy importantes para los griegos y para nuestra cultura hoy en día, permanece a lo largo de cada diálogo durante todo el juego. Esta construcción que logra Supergiant es para mí una de las cosas más interesantes de Hades: cómo tomando las mejores partes de la mitología y apenas nombrando los ultrajes que algunos dioses causan sobre los humanos y los suyos aún mantienen la esencia de todos estos relatos, los modernizan y les imprimen nuestra propia realidad sin salirse de los parámetros de la cultura griega antigua. Esta fina línea que Supergiant logra transitar es lo que, en mi opinión, más atrae del juego. Esto, combinado con su gameplay, crea una de las historias más interesantes y divertidas de explorar de todo este año. Como dijimos al comienzo, los mitos son un reflejo de nuestra realidad, pero al mismo tiempo el mundo que habitamos se nutre de las historias que contamos, entre tanta muerte y violencia encontramos a un personaje como Zagreo.

Sí es una realidad que los dioses causan estragos, tienen amoríos, protegen ciudades, crean criaturas y persiguen a aquellos que los ofenden a ellos o a su descendencia. Pero nosotros podemos construir nuestra propia mitología y contar las historias como mejor nos reflejen a nosotros. Por citar una última vez a Joseph Campbell, los mitos “son declaraciones controladas e intencionadas de ciertos principios espirituales que han permanecido constantes a través de la historia humana como la forma y la estructura nerviosa de la psique humana en sí misma.”4 


1. Eliade, M. (1963). Mito y Realidad. Editorial Labor, S.A. Barcelona, España. 1992. pág. 262.

2. Somos conscientes que otros videojuegos han incorporado mitología griega a sus historias, pero para acotar pondremos el foco en God of War, indiscutiblemente la saga de videojuegos basada en mitología griega más famosa.

3. Zagreo es una figura mitológica muy poco conocida. En algunas historias es el hijo de Zeus y Persefone y en otras es el hijo de Hades. En el culto órfico, Zagreo se lo considera un avatar de Dionisio (Dionisio tiene una vasta historia de reencarnación). Mencionó esto rápidamente porque Supergiant hizo un tan buen trabajo en su investigación que hay una pequeña secuencia de diálogos entre Dionisio y Zagreo en la que se ponen de acuerdo para confundir a Orfeo, el músico: le hacen creer que son la misma persona.

4. Campbell, J. (1949). V. Emanaciones. En Campbell, J. (Ed.), El héroe de las mil caras: psicoanálisis del mito. Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires, Argentina. 2016. Pág. 285.

por Macarena Yannelli