Battletoads - Developer: Rare & Dlala Studios - Autor:

Análisis | Battletoads: El beat ‘em up que me enamoró

Zitz, Pimple y Rash, los sapos con esteroides, vuelven luego de 26 años de ausencia en una nueva aventura que es una completa fiesta
por Raissa Jerez | @ReviewsRai

Hace un tiempo escribí sobre el videojuego argentino Obey me y si leyeron la nota saben que no soy una persona que se lance de cabeza a un beat ‘em up/brawler. Me frustro rápido con la extrema velocidad de todo lo que se genera en la pantalla y no consigo recordar más de dos combinaciones de botones. Pero si Obey Me había empezado a cambiar un poco mis sentimientos para con este género tan aturdidor, Battletoads definitivamente completó el trabajo. 

Battletoads tuvo su primera entrega en 1991 para NES y fue tan grande el éxito que continuaron sacando videojuegos para SNES y Game Boy hasta 1994. Además de eso, expandieron el universo a los arcades, hicieron crossovers con otros videojuegos como Double Dragon y Shovel Knight e incluso tuvieron su propio especial animado para televisión y un cómic. Definitivamente una franquicia muy popular, la cual quedó en la memoria de muchos no sólo por llegar a tantas plataformas, sino por ser uno de los videojuegos más difíciles pero aún así adictivo y entretenido. Lo mejor de todo es que para disfrutar de esta última entrega no es necesario haber consumido nada de lo mencionado anteriormente. Esta aventura es cien por ciento nueva y se sostiene por sí misma.

Esta vez los Battletoads son rescatados de un búnker en donde estuvieron atrapados por 26 años y descubren que la exitosa vida que conocían era nada más y nada menos que una ilusión generada por un simulador. Fuera del refugio y reintroducidos a la vida real, los tres amigos (¿o hermanos?) consiguen trabajos comunes y aburridos. Desesperados por recuperar la fama que creyeron tener, deciden buscar a su archienemiga, la Reina Oscura, pero no para derrotarla, sino para aliarse con ella y así enfrentar a un nuevo villano.

Si bien al inicio de cada partida tenemos que elegir entre jugar con Zitz, Pimple o Rash, una vez dentro se nos permite utilizar a los tres sapos e intercambiarlos cuantas veces queramos. Cada uno cuenta con su propio set de habilidades, con las cuales mutan sus cuerpos por completo, siendo uno más creativo que el otro. Zitz, el líder, se transforma en un martillo rompepavimento, en una sierra y hasta en una bocina gigante que aturde a los enemigos. Rash, el cool del grupo, da golpes con una gallina de hule y tiene la capacidad de maximizar su pie para dar una mega patada. Mi favorito, el musculoso Pimple, se convierte en un tren, en una especie de simio horrendo y destruye al contrincante con tan solo un par de golpes. Es sumamente divertido poder explorarlos a los tres de forma libre y variar entre los personajes para encontrar la manera más eficiente de derrotar a las constantes hordas de enemigos. Además, durante el juego aparecen un sinfín de personajes secundarios, uno más original que el otro y también tienen ataques especiales que los distinguen.

Pero no todo queda sólo en la historia y sus mecánicas. Este juego destaca en todas sus otras áreas. Para empezar, el look de caricatura de los 90’s es hermoso y suma muchos puntos conmigo, pues es mi época. Cada nivel se desarrolla en un área diferente, desde una fábrica, hasta una nave espacial, pasando por una alfombra roja e incluso túneles subterráneos. Todos muy hermosos y detallados, con fondos coloridos y muchas texturas. Por otro lado, hay que destacar lo geniales que son sus diálogos, que vienen acompañados de un gran voice acting para cada uno de los personajes— tanto principales como secundarios. Las cutscenes nos llevan de un punto de la historia a otro y están cargadas de chistes sarcásticos que nos hacen sentir parte de la escena. Eso sí, hay unos cuantos chistes que podrían no ser para niñes, así que cuidado con eso. 

Algo de lo que no puedo dejar de hablar es de la música que acompaña a esta desopilante aventura. Es admirable cómo va de la mano con cada situación particular, lo que hace que uno se compenetre mucho más con lo que sucede en la pantalla. Tiene un ritmo optimista y rockero que se acelera cuando entramos en combate y vuelve a la normalidad una vez que este finaliza. Es uno de sus puntos más fuertes y hace que se sienta como una fiesta constante. 

Es admirable la capacidad que tuvieron los desarrolladores—Rare y Dlala Studios—para tomar la fórmula ganadora anterior y transformarla en una aún mejor. Si bien este juego no es tan imposible de ganar como el original, sigue siendo bastante difícil, pero por sobre todas las cosas,  un mucho mejor título. Hay un punto clave y es el del balance en el ritmo. Por un lado, tenemos la acción frenética de reventar los botones para generar combos lo más rápido posible. Por otro, la pausa tan necesaria luego de cada combate. Pero estas pausas no son espacios muertos, son momentos de juego distintos que nos permiten un merecido respiro mientras seguimos en acción. Hay momentos de carrera, otros en donde debemos descifrar códigos o hackear sistemas y mi favorito, el shooter a bordo de una nave espacial disparando misiles —el cual me hizo pensar en el Space Impact que venía en mi Nokia del 2000 y, obviamente, en el clásico Space Invaders. Es un juego que no se queda en la caja de beat ‘em up, sino que va más allá y ofrece más de lo que el jugador espera. 

Eso sí, el juego tiene una fuerte debilidad: la falta de un modo online. Si bien hay un co-op de hasta 3 jugadores, éste tiene que ser en la misma consola, por lo que todos los jugadores deben estar en el mismo espacio—físicamente hablando. En un contexto de pandemia, en donde gran parte del mundo sigue en cuarentena o, por lo menos, respetando el distanciamiento social, es una gran desventaja no poder compartir algo tan divertido y dinámico con otras personas de forma remota. No estaría mal ver esta modalidad en alguna futura actualización. 

A modo de consejo quiero decir que al ser un beat ‘em up con una  gran dificultad, lo mejor es jugarlo en sesiones cortas. Apenas lo descargué cometí el error de jugarlo por cuatro horas sin parar. No sólo me dolían los ojos y los dedos, sino que mi frustración por la dificultad iba creciendo y estuve a punto de estrellar el control contra la pantalla en muchas ocasiones. Una sensación que creo que muchos jugadores de Fall Guys: Ultimate Knockout pueden comprender. Por mi parte, Battletoads queda altamente recomendado y puedo decir desde mi punto de vista que superó todas mis expectativas. Ahora espero con ansias nuevos beat ‘em up.

Escrito por

Raissa Jerez

Comunicadora audiovisual. Maestra Pokémon. Formada por Nintendo, con especialidad en PlayStation y mención honorífica en Xbox. De vez en cuando me creo youtuber en 'Rai Reviews' y colaboro con PressOver. Me gusta recomendar cosas aunque no me hayan preguntado.

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