Call of Duty: Warzone - Developer: Infinity Ward, Raven Software - Autor:

¿Cuál es el atractivo de Call of Duty: Warzone?

El nuevo Battle Royale de la franquicia ya es un éxito.
por Axel Bosso | @Axl_Bosso

Apenas pasó una semana de su lanzamiento y Call of Duty: Warzone ya está haciendo estragos: se registraron más de 15 millones de jugadores. Uno se puede preguntar cuáles son las razones de tan abrasador éxito. ¿Será porque es Call of Duty y siempre vende? ¿Porque es gratis? ¿Qué tanto afecta la pandemia mundial que estamos viviendo y las personas que hacen cuarentena? ¿O será porque efectivamente es un título de calidad? Voy a intentar responder estas preguntas a continuación.

¿Qué es Warzone?

Primero, la introducción necesaria: Warzone es un paquete gratuito que pertenece al reboot de Modern Warfare, pero es independiente del mismo. Es decir, no necesitamos haber comprado el título original para poder disfrutar de esta novedad. Sólo necesitaremos una PC acorde a sus requisitos, una Xbox One o una Playstation 4 y 100 GB libres. Por más que se han registrado muchos errores y crasheos en la versión de PC, mi experiencia en PS4 ha sido casi perfecta, con apenas un ínfimo porcentaje de partidas entorpecidas por lag. Más allá de un esperable pop-in, el título corre satisfactoriamente en la consola de Sony sin caída de cuadros por segundo.

El título en cuestión es el nuevo intento de la franquicia de competir contra los Battle Royale del mercado. (Recordemos que existió un primer intento con el modo “Blackout” de Black Ops 4). Contamos con un mapa enorme, construido de manera muy armoniosa con distintos recortes de los mapas del multiplayer convencional, y dos modos de juego: el esperable Battle Royale y Plunder, un estilo de juego que intenta hacer algo nuevo con la fórmula del género. En breve me explayaré en él.

Un nuevo retador en el barrio

Comencemos con la primera modalidad. El objetivo es el harto conocido para quienes hayan jugado Fortnite, PUBG o cualquier título del estilo. Nos arrojamos solos o con hasta dos compañeros desde un vehículo aéreo y elegimos en qué zona del inmenso mapa empezar la supervivencia. Nuestra primera arma es una pistola y a medida que revisemos casas, edificios y demás construcciones, iremos encontrando mejor armamento. Nuestro terreno de libre albedrío se irá achicando a medida que pase el tiempo: gases tóxicos irán encerrando el mapa. Si permanecemos mucho tiempo respirando éstos, nuestra barra de vida empezará a bajar. Ganará el equipo que contenga al menos un integrante de su squad vivo hasta el final.

Iniciamos nuestra primera partida y ya descubrimos una novedad evidente: podremos jugar hasta 150 personas a la vez -en un género que suele estar reducido a 100 jugadores o menos. Por supuesto, las novedades no culminan aquí. El apartado técnico y jugable son calcados de Modern Warfare, por lo cual la experiencia ya tiene un estilo muy distinto a, por ejemplo, Apex Legends. Hay mucho de combates entre techos de edificios, disparos claustrofóbicos dentro de construcciones, tiroteos desde vehículos terrestres y aéreos o clásicos intercambios al aire libre. Las posibilidades y la diversidad de locaciones hacen que la experiencia se sienta fresca y excitante por muchas partidas -todavía no atisbo a aburrirme y ya llevo unas cuantas horas encima. Jugar con extraños es un riesgo constante y puede perjudicar seriamente el entretenimiento. Con amigos la diversión es superlativa y me he divertido como hacía rato no lo hacía con experiencias online. La emoción ante situaciones épicas dignas de una campaña singleplayer que pueden generarse de manera espontánea es indescriptible.

Existen todavía más elementos que producen atractivo en un género que puede estar empezando a cansar a más de uno. Por ejemplo, el armamento. No sólo contamos con todas las armas de los otros modos de Modern Warfare: podemos usar los mismos loadouts que tengamos en nuestro perfil. Porque, no te dije: el perfil que creemos en Warzone o en el online convencional de Modern Warfare es el mismo. Me llevé una grata sorpresa cuando al cargar el juego vi mi rango, mis desbloqueables y armas modificadas desde el título mayor. Para usar dichos loadouts, tendremos que pedir paquetes desde el cielo como si de un killstreak se tratase, robárselos a los enemigos o conseguir los que aparezcan de vez en cuando en el mapa. Mientras que algunos perks tienen lógicas diferencias con respecto a los que usábamos antes, podemos tener nuestro rifle de asalto con exactamente las mismas modificaciones que le hicimos en su momento.

En Warzone no contamos con botiquines, vendas y demás ítems curativos. Y es porque nuestra vida, como en el título original, se regenera automáticamente. Lo único que podremos colocarnos son unas placas de chaleco antibalas que funcionan a modo de escudo. Sin dudas un agregado que ya genera marcadas diferencias contra los titanes del género.

La dinámica durante la partida también es distinta por otra razón: Warzone cuenta con un sistema de economía bien pensado. A medida que eliminemos enemigos o encontremos dinero suelto por ahí, contaremos con una suma que se podrá gastar en “mercados” ubicados en zonas específicas. Podremos comprar mejoras, escudos, algunos killstreaks e incluso la vida de nuestros compañeros si cayeron en batalla y no pudimos revivirlos. Otra forma interesante de juntar billetes es la de completar “contratos” que encontremos en diferentes locaciones. Dichos contratos son una especie de misiones opcionales con un único objetivo y varían desde controlar zonas hasta eliminar a un jugador en particular. La posibilidad de acumular dinero hará que pensemos nuevas estrategias y tengamos otros estilos de juegos a la hora de elegir este modo.

Una última sorpresa que no quiero dejar de mencionar tiene que ver con el hecho de caer abatido durante la partida. Si ningún compañero nos revive y morimos antes de que pasen 19 minutos, seremos transportados al Gulag. Allí realizaremos un enfrentamiento 1vs1 contra otro jugador que también haya perecido en batalla. El objetivo será siempre el mismo: eliminar al rival o conquistar una bandera que se encuentra en el medio del mapa, objetivo secundario que se habilitará luego de cierto tiempo. Sin embargo, el armamento irá variando de partida en partida, tanto el arma principal como los explosivos secundarios.

Esta suerte de “segunda chance” es un agregado más que bienvenido, sumamente frenético y tensionante. Además, tiene una profundidad que no se delata a simple vista. Mientras estemos en nuestro enfrentamiento, alrededor de Gulag, en una zona superior, estarán el resto de los jugadores que estén esperando su turno. Incluso nuestros compañeros. De esta forma, podrán buchonear de dónde viene el enemigo y así contar con una ventaja. Es más, con una suerte considerable, nuestro compañeros pueden tirarle piedras al rival y hacerle daño. Para contrarrestar estas posibles “asistencias”, el resto de jugadores en espera puede pegarnos a mano limpia constantemente y así arruinar nuestra visión. Al ganar el enfrentamiento 1vs1, caeremos de nuevo desde el cielo con una fracción de nuestro dinero pero sin armamento. Hay que ser rápido y empezar a lootear de nuevo.

Parece que todo es dinero en la vida

Como he mencionado, el segundo modo que contiene Warzone se llama Plunder. Es el que menos he jugado, pero a su vez es el que más original me parece y el que más intenta dar vuelta el tablero. De nuevo equipos de tres, en el mismo mapa y con la posibilidad de comprar ayudas. Pero en este caso, no hay muertes permanentes. Luego de unos segundos volveremos a tirarnos de paracaídas de manera automática, cerca de algún compañero, y siempre comenzamos directamente con el loadout que elijamos. Ésto se debe a que el objetivo principal del modo es otro: ser el primer equipo en juntar un millón de dólares (o ser el que más se acerque en una partida de veinte minutos). Así es como normalmente encontraremos más dinero en las construcciones, además de poder robar todo el que lleven los rivales que eliminemos.

La necesidad de realizar contratos en este modo es más urgente y también hay ciertas vueltas de tuerca: cada tanto aparecerán zonas donde poder conseguir grandes sumas de dinero de una vez y otras donde poder “asegurar” el que ya conseguimos, así no perderemos nada al morir. También se podrá asegurar el efectivo de manera más personalizada si conseguimos y protegemos un globo especial.

Algo muy especial del modo es que, salvo que seamos de los diez mejores escuadrones, desconocemos cuánto llevan adquiridos quiénes van primero. Esto genera una incertidumbre que afecta nuestro modo juego. Sin embargo, tenemos una ayuda: cada cierto período de tiempo, tendremos marcados en nuestro radar quiénes son los que más dinero acarrean, teniendo la chance de ir a robárselos. Ésto genera una constante sensación de “cazador y presa” que le sienta de maravillas al modo.

En síntesis, Plunder agarra los elementos más importantes del género Battle Royale y crea una experiencia que se siente realmente novedosa y funciona muy bien. No me extrañaría que con el tiempo éste se convierta en el modo predilecto de muchos usuarios.

Hay un poco de barro en mi arma

Aunque cuente con todas las bondades con las cuales ya contaba Modern Warfare, y dejando de lado sus problemas técnicos en PC, Warzone podría mejorar dos aspectos en particular. Ninguno de los dos es tan relevante como para arruinar la experiencia, pero sí podrían terminar de perfeccionarla. Me refiero a los controles del inventario y a las posibilidades de indicaciones que se pueden realizar. Siempre relatando desde la experiencia en PS4, la forma de abrir el “inventario” -el cual sólo contempla balas y armadura- y repartir municiones es sumamente incómoda y puede perjudicarnos si necesitamos hacerla con rapidez. Además, me resulta inexplicable que no podamos arrojar nuestras armas a un compañero, es obligatorio encontrar otra en el suelo y realizar el intercambio ahí. Engorroso.

Por otro lado, realizar indicaciones es sumamente limitado. Están las esperables de marcar enemigos, armas y municiones, también si alguien abrió una puerta o a dónde queremos ir. No obstante, resultan sumamente incómodas de realizar y muchas veces no sé si, por ejemplo, fallo yo al marcar enemigos o el juego directamente no me los toma. Estos son dos apartados en los cuales Apex Legends es excelente y honestamente le pasa el trapo a Warzone. Afortunadamente, son cuestiones que pueden mejorarse con futuros parches.

Obviando lo mencionado, Warzone es realmente una experiencia súper pulida, llena de contenido, capaz de ganarle la pulseada a los gigantes del género y encima es gratis. Lo cual me hace pensar…

El futuro puede ser sumamente luminoso

Para concluir, quisiera dejar algunos pensamientos sobre el posible plan de Activision y los dos equipos desarrolladores. Que Warzone sea gratuito y separado de Modern Warfare no es inocente. Uno podría pensar que este título podría volverse una plataforma en sí misma, e ir evolucionando con las futuras entregas de la franquicia. En vez de construir y tratar de innovar con un nuevo modo Battle Royale en el siguiente Call of Duty, o el año siguiente, se podría agregar contenido de manera paulatina a Warzone y así mantener la experiencia en constante crecimiento y cambio. Si el título se pudiera mantener generando ganancias por las compras de Battle Pass -el cual también funciona con Modern Warfare- y las monedas del juego, sería un gran incentivo para todos.

¿Estará Activision a la altura de las circunstancias? Trillado decirlo, pero el tiempo lo dirá. Desde aquí le pongo algunas fichas.

Escrito por

Axel Bosso

Joven escritor amante del entretenimiento en general. Lic. en Psicología en proceso y entusiasta de la Filosofía. Kojima es mi pastor, Foucault mi mentor. Me podés leer en otros sitios, como Bloody Disgusting e Into The Spine.

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